|
Los movimientos juveniles en general brindan a los adolescentes una oportunidad de poner en práctica sus sentimientos y sus ideales; de causar un impacto en el mundo que los rodea ayudando a los demás y construyendo su tierra, y, de no menor importancia, creando relaciones con otros jóvenes alrededor del mundo cuyos ideales concuerdan o se complementan con los propios. Los miembros de los movimientos juveniles sionistas, en su mayor parte, tratan de responder a estos desafíos.
Bnei Akiva es una organización juvenil dedicada a la educación de una generación entregada a sus tradiciones, a su pueblo y a su tierra.
Bnei Akiva trabaja en un ambiente de Tora y tradición creando así una sociedad con estos ideales.
El Bnei Akiva educa a sus Janijim a amar a su pueblo, sus tradiciones y a la tierra de Israel. Aprendiendo a convivir con sus semejantes en la diáspora y en Israel unidos por la Tora, la religión y los ideales del sionismo, buscando de esa manera apegarnos a los caminos de D-s y asegurando así la continuidad del pueblo de Israel.
Vemos en la combinación de la Tora con el trabajo, la forma de vida ideal del pueblo judío. Sin embargo tenemos también la obligación de preocuparnos y alentar a los que se ocupan solo de estudiar Tora, para ser los maestros de la Comunidad; pero este no es el camino para toda la comunidad, como dice la Guemara (Brajot 35):”Muchos hicieron como Rabi Shimon Bar Iojai (que opinaba que hay que ocuparse solo de estudiar Tora) y no tuvieron éxito”.
En especial el trabajo de la tierra en Eretz Israel, debido que trabajarla es una mitzva especifica, no menor que ponerse tefilin y el resto de la mitzvot, como dice el Jatam Sofer (suca 31) “el trabajo de la tierra misma en una mitzva....es como que dirías no me voy a poner tefilin porque estudio la Tora? De la misma manera que no diga uno no recolectare mis granos (mi cosecha) porque estoy estudiando Tora”
|